Los menairons,
llamados también manairons, minairons, diablorins y femilians, son una especie
de lemmings que habitan la zona de los Pirineos. Dicen los que los han visto
que son como un enjambre de moscas pero mucho más pequeños. Se les guarda
encerrados en un canuto de poner agujas, y, en el canuto caben a miles.
Cuando su poseedor destapa el canuto, los minairons
preguntan: "¿Qué haremos?, ¿Qué diremos?" si se duda y no se les
manda un trabajo o se les da conversación o se les manda volver al canuto antes
de que repitan la frase tres veces, matan el dueño. Por muy dura que sea la
tarea, el ultiman en un abrir y cerrar de ojos. Dicen que las casas de los
Pirineos que han prosperado más ha sido gracias a que en un momento u otro han
poseído el canuto de los minairons.
Los minairons nacen de la Hierba Menaironera,
llamada también hierba de San Juan ya que florece y grana la noche del
Solsticio de Verano. Crece en cuevas de mucha profundidad guardadas por
gigantes y dragones que sólo dejan pasar el punto de medianoche de San Juan.
Algunas versiones indican que esta hierba no es otra que el helecho. No queda
claro, pero, si el minairó sale de la semilla o es él mismo la semilla.
En el Pirineo hay al menos dos tarteras que son obra del
trabajo descontrolado de un equipo de minairons. La historia es, más o menos,
la misma. El dueño del canuto envía a alguien a buscarlo con la orden de no
abrirlo. Este, vencido por la curiosidad lo abre y, al pedirle los minairons
trabajo no se le ocurre otra cosa que mandar que muevan piedras. Una vez pasado
el susto les manda volver al canuto, pero el trabajo ya está hecho: ha
aparecido una nueva tartera! Estas canchales están en Font Pallaresa (Ras de
Conques) y La Guardia de Ares (Tartera los Minairons, bosque de la Guardia).
Parece que los minairons, similares si no idénticos a los
menairons, acompañaban a chollo, patriarca del Valle de Bele en el Pallars
Jussà, y le proporcionaban riqueza. Cuando murió no pudo dejar a nadie y
desaparecieron para siempre.
Con el nombre de mainairons son conocidos en la Ribagorza y
el Pirineo aragonés y Andorra llaman manairons.
Para saber leyendas en torno a los minairons y de estas
tarteras podéis ir al artículo de Pep Coll en Rodamots titulado así: Minairons
En las Pitiusas de una hierba muy pequeña que nace bajo el
puente viejo del río de Santa Eulària (construido, como no!, Por el diablo),
recogida por la noche (adivináis) de San Juan o de fin de año y metida dentro
una botella negra aparece ... el Fameliar, enano espantoso de boca horrorosa,
brazos muy largos y delgados, muy pequeño pero que se hincha en saliendo de la
botella. Tiene un carácter más benevolente que los menairons o los diablos
Boet. Tiene una fuerza y unos poderes descomunales y, en saliendo de la botella
pide trabajo o comida. Fameliars y Barruguet son personajes muy arraigados en
Ibiza, donde sólo tienen como enemigos algunos pájaros marinos y el viento de
sur que les puede llevar por los aires y, ahora, quizás algún turista o
neohippy despistado.
Los Martinetes son una especie de hombrecitos pequeños como
entonces que, cuando pasan, parecen una llama. Hacen trabajos sorprendentes,
como cambiar de lugar una montaña o desviar el curso de un río, en un abrir y
cerrar de ojos. Tienen un genio terrible y para salvarse de los martinetes se
puede utilizar la baba de serpiente. Dicen que se crían de las semillas de unas
setas de la Cerdanya llamados martinetes. Como veis son parientes cercanos de
los minairons al igual que los llamados Pequeños, también en la Cerdanya, de
características muy difuminadas. Tanto unos como otros posiblemente sean los
mismos minairons con nombres diferentes.
Los Nyitus, o nytus, nyitols o Nitu son imaginados como unas
cucarachas, pequeños como un grano de polvo que entran por el oído de la gente
hasta llegar al cerebro. No matan, sólo se comen la memoria y hacen venir
muchas ganas de dormir. Por eso a quien tiene mucho sueño o mala memoria se le
dice que tiene los nyitus.
Las Falugues son unos seres femeninos parecidos a los
nyitus. Pequeñas como un grano de arena, viven en el mar, en las cuevas que
llevan su nombre. Cuando quieren mortificar a alguien le hacen unas cosquillas
que no se pueden resistir. Entran por la nariz, las orejas o los ojos, se comen
el gusano de la oreja y lo dejan sordo de por vida
Las Tenes o Tunes son seres de las mismas características
que los Nyitus o Falugues. Viven en la cueva de Solius en la montaña del Mont
entre el Empordà y la Garrotxa
El humareda o Pep Fumero es un genio de fin de año. Tiene
siete ojos, cuatro delante y tres detrás, acotando el pasado y el futuro. Baja
por la chimenea y vela por la casa y su gente, misterioso benefactor vez
causante de un cierto temor, sobre todo a los niños ya que es él quien explica
a los Reyes como se han portado. Emparentado con Papá Noel, el Olentzero vasco
o el chalana francés
Se dice que es limpia hasta extremos enfermizos y no entrará
nunca en una habitación sin hacer limpieza: por eso se deja un plato de mijo o
cualquier otro cereal bajo la ventana, así la Pesanta querrá recoger el grano,
pero como tiene las manos agujereadas se pasará toda la noche intentando
hacerlo sin conseguirlo.
Es, ni más ni menos, la personificación de los males
sonidos, aquellos que nos despiertan a media noche con esa sensación de
opresión en el pecho ...
En Ibiza también viven los Crespells, seres con el cuerpo
lleno de verrugas, que gruñen y sacan fuego por los ojos. Viven en la Cueva de
los Crespells, salen de noche y se comen los niños pequeños. Serían una especie
de asusta criaturas.
Los Gambutzins son duendes que toman forma de pajarracos
negros y no les gusta salir de día. Las noches más oscuras vuelan en grupos
sobre los bosques y ciudades. Si pare bien la oreja los sentiréis respirar de
manera muy ruidosa. Hay que evitarlos la noche de San Juan, pues son
especialmente peligrosos. Se les llama también Gambosos y gamusinos.
La Cucala es similar al Gambutzí, pero más grande. Es
parecido a un gran pajarraco negro. No se le ve pero se le puede sentir.
Vapulea todo el que encuentra y su presencia trae mal agüero. La Nochebuena
pierde toda su fuerza.
La (o el) Feram, que a veces se confunde con la Cucala es un
ser fantástico que dicen que persigue a las mujeres solas para levantarles las
faldas en las noches de San Juan y San Silvestre. Propios, tanto la Cucala y la
Feram, como los Gambutzins, de la ribera del Ebro y el campo de Tarragona.
En el Alguer encontramos un ser llamado Mangarrao que
vendría a ser una especie de asusta criaturas, vagamente emparentado con los
duendes

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